domingo, 18 de noviembre de 2012

Querida Belén

Sé que en este momento estás en casa de mi hermana y duermes.
Los médicos te han ayudado en tu angustia y aflicción, y mi hermana y mi cuñado te han acogido en su casa.
Las próximas horas serán muy difíciles de transitar y gracias a Jesús podrás paso a paso atravesar las sendas oscuras que están bajo tus pies.
Belén querida, personalmente no nos conocemos, pero sé un poco de vuestras vidas y vuestras necesidades, por el amor y el cariño que tienen por cada uno de vosotros y por vuestro padre, mi familia.
Quisiera que te sintieras envuelta por estas tres grandes promesas:
"Aunque andes en sombra de muerte no temeré mal alguno, porque Tú estarás conmigo" Salmo 23:4
"Porque yo el Señor soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha,
y te dice: No temas, yo te ayudo." Isaías 41:13
"Yo sé que el Señor tomará a su cargo la causa del afligido, y el derecho de los necesitados." Salmo 140:12
Belén, sé que te sentirás desamparada y perdida con tanto dolor a tu alrededor,
pero Jesús te sostiene en sus brazos: "Aunque mi padre o mi madre me dejaran con todo Jehová me recogerá" Salmo 27:10
Oraré por tí y cada uno de los que entran en este blog para hablar con Dios, te recordarán en sus oraciones.
Belén, Dios te ama y lo ha hecho así desde antes de la creación del universo:
"Con amor eterno te he amado y por lo tanto te prolongué mi misericordia" Jeremías 31:3
Sé que más de una vez ha salido el clamor de un alma triste y confusa ¿Por qué?
Pero quizá en algún momento, puedas ver que Jesús suavemente ha ido ajustando los tiempos,
prolongando su tierna misericordia, para que pudierais conocer a personas que os mostrarían un Jesús cercano,  una senda eterna, un tiempo oportuno a favor de tu tan amado padre.
Recibe desde España mi abrazo, y que Dios sea una suave y constante presencia en tu vida. Vivian-

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por leer esta entrada, esperamos que signifique algo bueno para tí.